Es la primera vez que una frase de un futbolista hace que me sienta identificada por lo mucho que resume en unas sencillas palabras.
El jugador es "La Brujita" Verón y sus palabras iban dirigidas a Eduardo Feinmann. El periodista le preguntaba por un hecho ocurrido hace un tiempo y le dijo que "mucha gente" pensaba que él tiraba las pelotas hacia afuera a propósito porque jugaba en Inglaterra y bla bla bla...
Verón, sabia y sencillamente le dijo: "No digas mucha gente, porque vos sos el que lo está diciendo".
Con esa frase resumió lo que todos deberíamos pensar día a día del periodismo. Pensar que no nos dicen "lo que pasa" sino lo que ellos quieren mostrar y desde la óptica que les conviene. Y pensar que lo que ellos llaman "la gente" es sólo una construcción para hacernos sentir identificados con una masa no identificable pero que coincide "curiosamente" con las necesidades y las ideas más elitistas de la clase media o media-alta.
Los medios de comunicación, y los periodistas que trabajan en ellos (voluntaria o involuntariamente), siempre se hacen eco de lo que le pasa, piensa y siente "la gente". Pero tal como intuitivamente estableció Verón, no son "la gente", son ellos mismos. Y la mayoría de las veces eso que llaman "la gente" parece coincidir en sus ideas con los negocios y las conveniencias de los grupos de poder que manejan esos medios masivos.
Crónica originalmente escrita el 8 de junio
El jugador es "La Brujita" Verón y sus palabras iban dirigidas a Eduardo Feinmann. El periodista le preguntaba por un hecho ocurrido hace un tiempo y le dijo que "mucha gente" pensaba que él tiraba las pelotas hacia afuera a propósito porque jugaba en Inglaterra y bla bla bla...
Verón, sabia y sencillamente le dijo: "No digas mucha gente, porque vos sos el que lo está diciendo".
Con esa frase resumió lo que todos deberíamos pensar día a día del periodismo. Pensar que no nos dicen "lo que pasa" sino lo que ellos quieren mostrar y desde la óptica que les conviene. Y pensar que lo que ellos llaman "la gente" es sólo una construcción para hacernos sentir identificados con una masa no identificable pero que coincide "curiosamente" con las necesidades y las ideas más elitistas de la clase media o media-alta.
Los medios de comunicación, y los periodistas que trabajan en ellos (voluntaria o involuntariamente), siempre se hacen eco de lo que le pasa, piensa y siente "la gente". Pero tal como intuitivamente estableció Verón, no son "la gente", son ellos mismos. Y la mayoría de las veces eso que llaman "la gente" parece coincidir en sus ideas con los negocios y las conveniencias de los grupos de poder que manejan esos medios masivos.
Crónica originalmente escrita el 8 de junio





