No uso maquillaje. Uso poco maquillaje pero las señoras mayores (y de mi edad también, debo confesar) acostumbradas al estereotipo de la mujer con los labios bien rosados o rojos se empeñan en decirme que no uso maquillaje. Y yo con mi mejor cara de poker les digo: No, uso poco en realidad. Como si no me importara que repararan en mi rareza.
Aunque debería explicarles que uso lo que considero mínimo e indispensable para no sentir que mis ojeras destacan más que yo. O que se noten ciertas imperfecciones de la piel. Y que si no lleno mi cara de maquillaje es en parte porque me da fiaca y en parte porque me rebelo a formar parte del estereotipo de la mujer que debe estar siempre perfecta y pintadita para ser toda una dama.
Para mí no tiene sentido. Obvio que a veces la vanidad puede más que yo y quiero verme bien... Pero no me va eso de andar perdiendo valiosos minutos en pensar en el maquillaje. Soy así, ya está. Una cosa más en la que no encajo con la sociedad. Una más, una menos... No hace la diferencia. Maquillarme más no me va a hacer sentir que me estoy adaptando. Así que lo dejamos así. Supongo que podré hacer una vida medianamente feliz sin maquillarme tanto. De hecho hasta ahora lo estoy logrando.
Debo agregar que el estereotipo de la mujer físicamente perfecta encaja con el de la mujer como ama de casa y sumisa. Y estos dos sí que son más graves para mí. Inconscientemente tal vez quiero demostrar que es mentira. Y que puedo ser toda una mujer sin entrar en los viejos prejuicios que hay con respecto a nosotras.
Aunque debería explicarles que uso lo que considero mínimo e indispensable para no sentir que mis ojeras destacan más que yo. O que se noten ciertas imperfecciones de la piel. Y que si no lleno mi cara de maquillaje es en parte porque me da fiaca y en parte porque me rebelo a formar parte del estereotipo de la mujer que debe estar siempre perfecta y pintadita para ser toda una dama.
Para mí no tiene sentido. Obvio que a veces la vanidad puede más que yo y quiero verme bien... Pero no me va eso de andar perdiendo valiosos minutos en pensar en el maquillaje. Soy así, ya está. Una cosa más en la que no encajo con la sociedad. Una más, una menos... No hace la diferencia. Maquillarme más no me va a hacer sentir que me estoy adaptando. Así que lo dejamos así. Supongo que podré hacer una vida medianamente feliz sin maquillarme tanto. De hecho hasta ahora lo estoy logrando.
Debo agregar que el estereotipo de la mujer físicamente perfecta encaja con el de la mujer como ama de casa y sumisa. Y estos dos sí que son más graves para mí. Inconscientemente tal vez quiero demostrar que es mentira. Y que puedo ser toda una mujer sin entrar en los viejos prejuicios que hay con respecto a nosotras.





